Por fin te has decidido a hacer una web para tu empresa o renovar la que tenías y utilizarla como una herramienta de ventas eficaz. Ahora es el momento de pensar en que sea atractiva para el visitante, pero también para las arañas de los buscadores que son las que van a posicionar tu web en un lugar mejor o peor, todos se dan tortas por aparecer en las primeras posiciones.

Escribe para las personas

Uno de los errores comunes que cometemos cuando debemos redactar los textos de nuestra web corporativa es pensar más en Google que en las personas.

Nuestro objetivo es que las personas que lleguen a la web entiendan la información de forma clara y amena, para que terminen contactando con nosotros o comprando nuestros productos.

Para no caer en ese error, a priori siempre redacta tus contenidos pensando en tu cliente potencial, no en Google, ya llegaremos a eso. Ten en cuenta lo siguiente:

1. Prohibido copiar

Nunca, nunca, nunca copies contenidos de otras webs. La razón principal es porque tus clientes se merecen que te esfuerces un poco en darles algo único y original, que expliques las cosas a tu manera y perciban tu estilo personal. Pero además, otro motivo de peso es que Google se da cuenta del contenido duplicado y lo tiene en cuenta a la hora de posicionar una web u otra.

2. Párrafos cortos.

Una parrafada no nos invita a leer, de hecho suele repeler al visitante de tu web, así que prioriza la información para conseguir párrafos cortos y amenos de leer. Si tienes que dividir la información en varias secciones, hazlo, no importa, lo que debes conseguir es que el visitante no se canse antes de empezar.

3. Expresiones sencillas.

Como buenos profesionales que somos, tendemos a utilizar la jerga propia del gremio, y a veces no nos damos cuenta de que no nos entiende ni el tato. Así que recuerda que el que entra en tu web no tiene por qué conocer las expresiones propias de tu gremio, utiliza expresiones más coloquiales o explícalas si no te queda más remedio que utilizarlas.

4. Encabezados claros.

Los títulos son esenciales, son los que pueden hacer que el visitante siga leyendo o se marche a otra web. Por ello debes utilizar palabras clave que el visitante espere encontrar. Procura que sean frases cortas, sin demasiados detalles, para eso está el párrafo que pondrás a continuación. Cuando el encabezado es claro y escueto el usuario decide si leer el párrafo porque le interesa o seguir buscando más abajo.

5. Esto no es la Wikipedia

Recuerda que no debes ser demasiado extenso en tus explicaciones. Cuando describes productos o servicios no debes caer en el error de redactar un artículo enciclopédico, porque además eso te puede llevar al craso error de copiar texto de otras webs. Tienes que darle una ligera idea al visitante, debe quedar con las ganas de querer contactar contigo para saber más.

6. BONUS: Llamadas a la acción.

Una vez que el cliente potencial ha llegado a tu web queremos que interactúe, que compre, pida un presupuesto, nos llame por teléfono o rellene un formulario. Ahí es donde entrar los call to action o llamadas a la acción. Son secciones que normalmente contienen un mensaje imperativo y un botón grande que invita a la acción inmediata. Los call to action deben estar posicionados estratégicamente en tu web para lograr su objetivo.

Estas sugerencias te servirán para redactar los textos de tu web de forma natural, coherente y eficaz. Una vez hecho esto tendrás unos textos atractivos para personas, pero ahora queda el segundo paso: optimizar los textos de tu web para los buscadores, lo que conocemos como SEO.

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